Obras “low cost”: el arte suma nuevos inversores

— Obras “low cost”: el arte suma nuevos inversores

Obras “low cost”: el arte suma nuevos inversores

Obras “low cost”: el arte suma nuevos inversores

Mercado de la plástica

En la feria BADA, que cierra hoy en La Rural, hay obras a $1.500. Es parte de una tendencia que busca conquistar nuevos públicos. Además, repuntan las subastas y vuelven las ventas en dólares.

El artista Daniel Genovesi y sus retratos en formato chico, en la feria BADA.

El artista Daniel Genovesi y sus retratos en formato chico, en la feria BADA.

Con obras que no superan los $1.500 ofrecidas directamente por sus creadores, cierra hoy la Boutique de Arte Directo de Artista (BADA) en La Rural. La iniciativa forma parte de una tendencia que busca tentar a nuevos públicos para que ingresen al mundo del coleccionismo.

La dinámica es sencilla: cada artista en su stand ofrece como mínimo 10 obras de formato pequeño (20×30 cm) a US$100, además de otros formatos y precios que quiera exhibir para la venta. “El objetivo es que todos tengan la posibilidad de comprar originales de artistas”, dice Ana Inés Spinetto, directora de la feria que ya va por su quinta edición, aunque por primera vez se realiza en La Rural (las anteriores se hicieron en Pilar).

“Es una modalidad que está surgiendo y que es interesante porque permite un vínculo más cercano entre artista y público”, dice Celia Basavilbaso, que expone una colección de bailarinas de gran expresividad y colorido.

“La afluencia de público a estas ferias es masiva. No toda la gente sabe de arte y lo bueno es que en lugar de comprar una lámina u otra cosa, están comprando un original”, reflexiona, por su parte, Daniel Genovesi, artista mendocino que expone una serie de retratos en formato pequeño.

“La idea es que, a través de estas obras de formato chico, el público empiece de a poquito a armar su propia colección”, señala Spinetto. “Creo que la tendencia es hacia la democratización del arte, con la idea de que el arte es para todos, y ya no para unos pocos entendidos”, agrega.

Con un objetivo similar, los galeristas agrupados en la Asociación Argentina de Galerías de Arte (AAGA) organizaron la feria EGGO, cuya décima edición tuvo lugar en diciembre pasado en el Centro Cultural Borges. Allí, buscando captar a un público joven, se ofrecieron obras en cuatro grandes áreas –coleccionismo, artistas jóvenes, emergentes y del interior– a precios accesibles, desde $3.000. La feria también tuvo ediciones en las provincias de Córdoba y de San Juan, con la intención de generar nuevos mercados para artistas contemporáneos, tanto consagrados como emergentes.

La ya clásica feria ArteBA incluye, desde 2005, la sección “Barrio Joven”. “Surgió para integrar a la feria a proyectos de autogestión que buscaban una plataforma para mostrarse y explorar un modelo nuevo de visibilidad o comercialización”, explica Julia Converti, gerente general de la Fundación ArteBA. “Incluir este espacio también nos permitía trabajar con un nuevo público: el que iba a comprar su primer obra”, agrega.

En alza

Mientras tanto, el mercado de las subastas de arte tuvo un importante repunte: facturó US$6.300.849 entre marzo y agosto de este año, un 60% más que en el mismo período del año anterior, según los datos de Estimarte.com, un portal que reúne la información de las casas de subastas. Así, en seis meses, la facturación por el remate de obras casi alcanzó el total de la recaudación de todo 2015, que fue de US$7.147.079 y que marcó el piso de este mercado en los últimos siete años.

“La clave del aumento considerable tanto en la oferta como en la demanda de lotes de este año es la confianza”, dice Federico Catz, director de Estimarte.com. “Se aliviaron muchos temores e incertidumbres con respecto a la cotización del dólar y mejoraron los ánimos de los coleccionistas y, principalmente, de los consignantes de obras de arte”, señala. Catz agrega a las señales positivas del año la organización, por primera vez en la Argentina, de un congreso de peritaje de las obras de arte y antigüedades. “El sector se profesionaliza”, dice.

La novedad central, sin embargo, es que volvió la venta en dólares, tanto en las galerías como en las casas de subasta. “El mercado venía muy aplastado por el tema del cepo cambiario”, indica Ignacio Botta, dueño de Galería Roca, dedicada a las subastas. “Hubo una baja en el mercado no solamente a nivel subastas, sino también en galerías y ferias. Con el levantamiento del cepo comenzó un repunte y se está volviendo a los niveles de 2012, que fue cuando se ejecutó el cepo cambiario”, explica.

La pesificación forzosa, asegura Botta, “produjo una caída de los valores en un 50 a un 60% respecto de 2011”. El galerista, con 16 años de experiencia en este mercado, se muestra optimista respecto de la evolución de los valores y las ventas. “La mayoría de las galerías de arte ya está vendiendo en dólares, cosa que no se podía”, dice.

Con respecto a la tendencia a la compra de obras de bajo costo, Botta dice que “la gente nueva comienza a invertir de manera muy tímida y puede comenzar con ese nicho de mercado que son los artistas emergentes”.

Y agrega: “Cuando uno empieza a perfeccionarse como coleccionista, pasa a comprar obras de grandes maestros de US$50.000 o US$100.000. En artistas clave es un buen medio de inversión porque no deja de ser un refugio de valor”, señala.

PRECIOS TOP 2016

La dama de la flor, de Antonio Berni. Precio de venta: US$165.410 en Martín Saráchaga.

La dama de la flor, de Antonio Berni

La dama de la flor, de Antonio Berni

Sin título, de Ernesto Deira (1965). Precio de venta: US$115.068 en casa Roldán.

Sin título, de Ernesto Deira.

Sin título, de Ernesto Deira.